Una exhibición del galés Gareth Bale, con un triplete que le convirtió en el segundo máximo goleador de la historia del Mundial de Clubes, clasificó al Real Madrid para la final, en la que se cita con Al Ain, tras superar con solvencia al Kashima Antlers (1-3).

Bale impulsó a un Real Madrid que recuperó su cara más efectiva de las finales, adelantándole en el marcador en el minuto 44 tras una combinación con Marcelo y sellando en dos minutos, entre el 53 y el 55, su triplete. 

Sacó partido de una indecisión entre el central Yamamoto y su portero Kwon para marcar a puerta vacía antes de que marcar el tercero con un zurdazo a la escuadra.

El Real Madrid disputará el sábado la final del Mundial de Clubes ante Al Ain, que dio la sorpresa en la otra semifinal eliminando en la tanda de penaltis a River Plate. El equipo español puede conquistar su tercera corona mundial consecutiva.