15385580469308.jpgLas nuevas sanciones de Estados Unidos contra Irán, que han entrado hoy en vigor, son un golpe muy duro para la economía de los iraníes y al mismo tiempo revelan la impotencia de los europeos para enfrentarse a los caprichos de la Administración  Trump. Las empresas europeas quedan también afectadas y -lo que resulta aún más notorio- amenazadas con ser víctimas asimismo de sanciones.

 

El sistema que la Unión Europea anunció el pasado mayo -cuando Trump dejó claras sus intenciones- para soslayar el embargo norteamericano y permitir que las empresas y los bancos europeos puedan seguir trabajando con Irán todavía no está listo y tardará unos meses en ser puesto en marcha.

 

Su decisión ha provocado la cólera en Irán donde el Gobierno se ha mantenido desafiante y ha dicho que aguantará el golpe. Este domingo, una manifestación para conmemorar el aniversario del asalto de la Embajada de Estados Unidos en Teherán en 1979, acababa convertida en un protesta contra Trump.

 

Por su parte, el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei también se ha pronunciado. Para él, esta maniobra política de Trump desacredita el valor de la democracia liberal y el prestigio de Estados Unidos, a quien ve como una potencia débil con cada vez menos influencia.