Dimite el secretario de Defensa estadounidense, tras meses de fricciones con el presidente Donald Trump.

"Porque tiene derecho a tener un ministro de Defensa cuyas opiniones estén mejor alineadas con las suyas (...). Creo que retirarme es lo correcto", dice Jim Mattis en una carta dirigida al inquilino de la Casa Blanca, en la que insiste en la necesidad de que Estados Unidos "trate a los aliados con respeto".

Su renuncia se produce al día siguiente del anuncio de la rápida salida de los 2.000 soldados estadounidenses desplegados en Siria. Trump prepara también una retirada "importante" del contingente en Afganistán, que, según la prensa estadounidense, supondría la mitad de los 14.000 militares sobre le terreno.

A través de Twitter, Trump ha informado de que Mattis dejará el cargo a finales del próximo febrero. Agradece sus servicios y dice que un nuevo jefe del Pentágono será nombrado en breve.

La dimisión de Mattis, considerado la voz de la razón en la Administración Trump, ha sido recibida con preocupación en Estados Unidos y por parte de sus aliados.