La tensión entre Pekín y Washington se hizo patente en las jornadas de revisión de la política comercial estadounidense que la Organización Mundial del Comercio (OMC) organizó hasta este miércoles, en las que muchos países criticaron el proteccionismo de Donald Trump aunque EEUU intentó desviar la atención hacia China.

Desde el lunes hasta este miércoles los miembros del organismo internacional repasaron en su sede en Ginebra los dos últimos años de políticas comerciales de EEUU, en los que la Administración Trump ha subido aranceles, se ha desvinculado de acuerdos comerciales multilaterales y ha subido el tono contra socios como China y la Unión Europea.

El embajador norteamericano ante el organismo, Dennis Shea se negó sin embargo a reconocer a Estados Unidos como el gran responsable de la actual crisis del sistema multilateral de comercio, y afirmó que es en cambio China el epicentro de ella.

Además recalcó la incompatibilidad del régimen económico de la potencia asiática, “distorsionador y ajeno al mercado”, que lo hace incompatible con un sistema de comercio internacional abierto, transparente y predecible

Su homólogo chino, Zhang Xiangchen, respondió las críticas de Estados Unidos con el argumento de que su país “rechaza el papel de chivo expiatorio” y recordó que los tres días de reuniones de la OMC se habían convocado para revisar la política comercial de EEUU, no la china (algo que ya se hizo a mediados de este año).