Arabia Saudí ha formado nuevas entidades para supervisar el trabajo y las operaciones de la Inteligencia, en base a las recomendaciones del comité creado para reestructurar estos servicios tras el asesinato del periodista, Jamal Khashoggi, en el consulado saudí de Estambul el pasado 2 de octubre.

El comité informó este jueves en un comunicado que ha planteado algunas “soluciones urgentes” para reestructurar la Inteligencia saudí y “modernizar su sistema y regulaciones”, así como “determinar las funciones y evaluar los procedimientos” de este aparato de seguridad.

Por ello, una entidad se encargará de supervisar la estrategia y el desarrollo de los planes de la Inteligencia, para asegurarse que estos son “coherentes con la seguridad nacional” del reino.

Otra entidad revisará los procedimientos internos para garantizar que respetan las leyes y las normas internacionales, y los derechos humanos; y una tercera entidad se dedicará a evaluar el trabajo de los servicios secretos, según la nota.