La alta comisionada de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Michelle Bachelet dijo este viernes que la decisión del Gobierno de Nicaragua de forzar la salida del país “de dos importantes instituciones de derechos humanos establecidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”, resulta alarmante.

Bachelet confirmó que se trata de la expulsión de dos instancias que se formaron con el acuerdo del mismo Gobierno después de la violencia y disturbios que acontecieron a partir del pasado 18 de abril.

El GIEI investigó concretamente los eventos ocurridos durante las protestas que se prolongaron hasta finales de mayo y con las que la ciudadanía reclamaba la salida de Ortega.

La presentación de su informe final estaba previsto para este jueves en Managua, pero en lugar de eso sus miembros tuvieron que abandonar el país. Esto “deja prácticamente al país sin órganos de derechos humanos independientes funcionando en Nicaragua“, sostuvo la chilena Bachelet.

Esa medida sigue además a la cancelación de la personería jurídica y confiscación de propiedades de ONG nacionales dedicadas a la promoción de los derechos humanos.