Los comisionados que analizan la masacre que dejó 17 muertos el año pasado en una escuela en Parkland, Florida, recomiendan armar a los maestros y designar "áreas seguras" en las escuelas para que las víctimas puedan esconderse de un atacante armado.

En su informe entregado a la Legislatura y a la gobernación de Florida, los comisionados también denunciaron la reacción mediocre de la policía.

Diecisiete personas murieron y otras 17 resultaron heridas el 14 de febrero pasado cuando Nikolas Cruz, entonces de 19 años, abrió fuego en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas de la ciudad de Parkland, al norte de Miami, con un fusil AR-15.

El borrador del informe de la comisión estatal divulgado este miércoles detalla minuto a minuto los pasos de Cruz desde que llegó a la escuela y comenzó a abrir fuego hasta una hora y cuarto después, cuando fue capturado por la policía luego de huir haciéndose pasar por otro estudiante.

Allí los comisionados analizan la seguidilla de errores cometidos por la escuela y la policía que permitieron a Cruz recorrer los pasillos y disparar a 34 personas. Entre ellos, acusa a la escasa seguridad en la institución y la ausencia de "esquinas duras" en los salones de clase.

Las "áreas seguras" o "esquinas duras" son los lugares donde las personas pueden esconderse sin que un atacante las vea a través de las ventanas o ventanillas de una puerta.

Por ello, "algunos estudiantes se vieron forzados a buscar refugio en un área visible para Cruz", prosigue el informe. "Algunos estudiantes murieron a tiros en los salones con esquinas duras obstruidas o inaccesibles".

Además, las puertas del edificio estaban abiertas y sin vigilancia y las de los salones (donde se escondían los estudiantes) sólo podían trancarse por fuera y la policía no tenía acceso a la transmisión en vivo de las cámaras de seguridad, lo cual demoró la respuesta policial y médica.