Israel rescata a dos rehenes tras un asalto a la ciudad de Rafah con decenas de palestinos muertos

Los ataques aéreos se han producido mientras la población dormía en la hasta ahora supuesta ciudad "segura" del sur de Gaza. Al menos 37 palestinos han muerto en los ataques israelíes contra la ciudad meridional de Rafah en la madrugada de este lunes, según las autoridades sanitarias de Gaza, mientras las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) decían haber liberado a dos rehenes durante la incursión de las fuerzas especiales en la ciudad.

Los cadáveres de 20 palestinos se encuentran en el hospital kuwaití, 12 en el hospital europeo y cinco en el hospital Abu Youssef Al-Najar, según informaron a Reuters funcionarios del Ministerio de Sanidad de Gaza, dirigido por Hamás.

Los residentes dijeron que, además, dos mezquitas y varias casas fueron bombardeadas.

Los dos rehenes fueron liberados durante una incursión de las fuerzas especiales en el barrio de Rafah, en el sur de Gaza, según las FDI. Fueron trasladados al hospital de Sheba, en el centro de Israel, según un comunicado del hospital, y los médicos confirmaron que se encontraban en "buen estado".

Las IDF anunciaron en Telegram que los rehenes eran Fernando Simon Marman (60) y Louis Har (70), ambos secuestrados en el kibutz Nir Yitzhak en los ataques de Hamás del 7 de octubre. De origen argentino, son hermano y marido de Clara Marman, que estuvo en Madrid hace 5 días para reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sanchez, y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso

Hamás afirmó en un comunicado que el ataque israelí contra Rafah era una continuación de la "guerra genocida y del intento de desplazamiento forzoso que Israel ha emprendido contra el pueblo palestino".

Los intensos bombardeos causaron el pánico generalizado en Rafah, ya que muchas personas dormían cuando comenzaron los ataques, según la agencia de noticias Reuters, que se puso en contacto con los residentes mediante una aplicación de chat.

El ejército israelí dijo que había llevado a cabo una "serie de ataques" en el sur de Gaza que ya han "concluido", sin dar más detalles en medio de la preocupación internacional ante la perspectiva de una ofensiva sobre la ciudad del sur de Gaza.

El presidente estadounidense, Joe Biden, dijo el domingo al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que Israel no debería lanzar una operación militar en Rafah sin un plan creíble que garantice la seguridad del millón de personas que se refugian allí, según la Casa Blanca.

Netanyahu parece decidido a seguir adelante con una ofensiva terrestre contra Rafah, la ciudad más meridional de Gaza, al tiempo que sigue diciendo que Israel proporcionará un paso seguro a los 1,3 millones de palestinos desplazados que se refugian allí, lo cual parece incompatible.

A pesar de las crecientes advertencias de las agencias de ayuda y de la comunidad internacional de que un asalto a Rafah sería una catástrofe, Netanyahu ha reiterado su intención de ampliar la operación militar de Israel contra Gaza. Hamás declaró que un nuevo avance hacia Rafah haría "saltar por los aires" las negociaciones en curso para devolver a los rehenes a cambio de un alto el fuego.

"Vamos a hacerlo", dijo el primer ministro de Israel a ABC News en una entrevista emitida el domingo. "Vamos a acabar con los batallones terroristas de Hamás que quedan en Rafah, que es el último bastión, pero vamos a hacerlo". Y añadió: "Vamos a hacerlo mientras proporcionamos un paso seguro a la población civil para que pueda salir".

A medida que las fuerzas israelíes han ido ampliando las operaciones terrestres hacia el sur en su guerra contra Gaza durante los últimos cuatro meses, Rafah se ha convertido en el último refugio para más de la mitad de los 2,3 millones de habitantes de la franja.

Sigue sin estar claro adónde puede ir el gran número de personas hacinadas en campamentos improvisados contra la frontera con Egipto. Cuando se le preguntó, Netanyahu dijo que Israel estaba "elaborando un plan detallado". Y añadió: "No somos arrogantes al respecto. Forma parte de nuestro esfuerzo bélico para poner a los civiles fuera de peligro. Es parte del esfuerzo de Hamás para mantenerlos en peligro".

El primer ministro no ha facilitado detalles ni un calendario sobre una invasión terrestre en Rafah, que Israel había designado anteriormente como zona segura.

La ciudad meridional se ha convertido en el último centro de población importante de Gaza en el que aún no han entrado las tropas, a pesar de que es bombardeada por ataques aéreos casi a diario. Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) declararon que habían matado a dos "altos operativos de Hamás" en un ataque sobre Rafah el sábado.

La guerra de Israel en Gaza, ya en su quinto mes, es la venganza al ataque de Hamás del 7 de octubre, en el que murieron 1.200 personas y otras 250 fueron secuestradas como moneda de cambio.

El Ministerio de Sanidad de Gaza informó el domingo de que 28.176 palestinos habían muerto y 67.784 habían resultado heridos en ataques israelíes contra Gaza desde el 7 de octubre. Indicó que 112 palestinos habían muerto y 173 habían resultado heridos en las últimas 24 horas.

El anuncio de Netanyahu el viernes de que había dado instrucciones a las IDF y al Ministerio de Defensa para que elaboraran planes para que las tropas entraran en Rafah y evacuaran a los civiles suscitó la preocupación internacional.

La ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, publicó en X el sábado: "La gente de Gaza no puede desaparecer en el aire".