Susan Crawford gana las elecciones al Supremo del estado del Midwest, mientras que los republicanos refuerzan la ajustada mayoría en el Congreso en los comicios sureños
De los aranceles al 'bazuca': la guerra comercial de Trump pone a prueba la unidad de la UE
Algo se está empezando a revolver por debajo del ruido que ha impuesto Donald Trump al país. Los resultados de las elecciones celebradas este martes en Wisconsin y Florida no solo son un aviso al presidente estadounidense y su mano derecha, Elon Musk, sino que también son el síntoma de un malestar latente después de tan solo dos meses de gobierno trumpista.
Las elecciones al Supremo de Wisconsin se habían convertido en un referéndum sobre la popularidad de Musk después de su implicación en la contienda judicial. El multimillonario había invertido más de 20 millones de dólares en la campaña del juez conservador, Brad Schimel, con la esperanza de que lograra revertir la mayoría progresista que se forjó en 2023. Pero eso no ocurrirá. Crawford ha afianzado la composición del tribunal (4-3) con un 55,1% de los votos, según la proyección de Associated Press con el 98% escrutado.
Musk había aplicado a la contienda judicial la misma táctica que usó en noviembre para aupar a Trump a la presidencia: inyecciones ingentes de dinero, actos de campaña protagonizados por él mismo e incluso entrega de cheques millonarios a votantes. Esto último ya ha sido recurrido ante los tribunales debido a que podría implicar una violación de la ley electoral de Wisconsin, que prohíbe explícitamente dar objetos de valor o dinero a los electores con la finalidad de influir en el ejercicio del voto. Con todo, la campaña judicial se ha convertido en la más cara de la historia de Estados Unidos al haberse gastado más de 81 millones de dólares.
Musk había dopado la campaña de Schimel porque también estaba en juego la ajustada mayoría republicana en el Congreso de cara a las elecciones de mitad de mandato de 2026. En las pasadas elecciones, Wisconsin fue uno de los siete estados bisagra que estaban en disputa y Trump se lo llevó por tan solo 0,86 puntos porcentuales frente a Kamala Harris. Justo en la mesa del Supremo estatal hay pendientes casos relacionados con la redistribución de los distritos electorales del Congreso, que en 2023 se modificaron para poner fin a unas delimitaciones que beneficiaban a los republicanos. El margen para determinar la victoria de uno u otro partido es tan estrecho que la delimitación de los distritos electorales puede volver a ser clave en las midterms. La consolidación de una mayoría progresista también da esperanza a la resistencia anti-Trump, ya que los tribunales federales se han convertido en la primera línea de defensa ante las órdenes ejecutivas del presidente.
Aparte de los intereses partidistas, en Wisconsin también hay en marcha una demanda presentada por Tesla, la empresa de coches eléctricos de Musk, que pide revocar una ley estatal que le impide abrir concesionarios y que está en vías de acabar en la mesa del Supremo.
El jarro de agua fría a Musk acentúa la idea de que el multimillonario se está convirtiendo en un lastre para Trump y lo deja un tanto debilitado en la competición dentro de la corte del presidente con el resto de miembros del gobierno. Algunos de los ellos ya han estallado contra el multimillonario a puerta cerrada.
“El Pueblo contra Musk”Los demócratas no solo saborean el hecho de ver a Musk derrotado, sino que también parecen haber encontrado el mensaje que estaban buscando para volver a conectar con los votantes. En noviembre, la estrategia demócrata de presentar a Trump como una amenaza a la democracia fracasó y cinco meses después el partido aún continúa paralizado en la búsqueda de una nueva narrativa. La campaña de la jueza Crawford se ha convertido en una prueba piloto de este nuevo mensaje: atacar a Musk como máximo exponente de la oligarquía que se está creando en Estados Unidos con la alianza de los magnates de las Big Tech con Trump. Después del resultado del martes, parece que el discurso sí ha calado.
La gira estatal de Crawford fue bautizada como “El Pueblo contra Elon Musk” y en todos sus mítines abordaba la misma idea: la del hombre más rico del mundo gastando millones para derrotarla a ella.“Debo hablar solo un minuto o dos sobre mi oponente: Elon Musk”, decía constantemente Crawford, retratando a Schimel como si fuera una marioneta del magnate.
El triunfo de Wisconsin se suma a la victoria del sábado en Luisiana, donde los votantes rechazaron cuatro enmiendas constitucionales propuestas por el gobernador Jeff Landry, un republicano, que habrían reformado partes del código fiscal del estado y endurecido las penas para los delincuentes juveniles.
Los republicanos salvan los muebles en FloridaEn Florida, los candidatos de Trump a los dos escaños vacíos en la Cámara de los Representantes han logrado salvar los muebles, aunque con menos margen de lo esperado para un estado marcadamente republicano y donde el magnate derroto a Kamala Harris con 10 puntos de diferencia. El senador estatal Randy Fine y el director financiero de Florida Jimmy Patronis han logrado ganar en sus respectivos distritos, según las proyecciones de Associated Press. La victoria de ambos candidatos refuerza la ajustadísima mayoría republicana de 218 escaños frente a los 213 asientos que ocupan los demócratas (la mayoría de la cámara justo está en los 218).
Ambos candidatos habían sido elegidos para que compitieran por los escaños que Michael Waltz y Matt Gaetz habían dejado vacíos al ser nominados para formar parte del nuevo gobierno Trump. Actualmente, Waltz es secretario de Seguridad Nacional y está en el ojo del huracán del escándalo del Signalgate, mientras que Gaetz ni siquiera llegó a ocupar el cargo, ya que renunció al puesto por la investigación que tenía abierta por haber mantenido relaciones sexuales con una menor.
A pesar de que ambos distritos en disputa (el 6 y el 1) son profundamente republicanos, en los últimos días el candidato demócrata del 6, Josh Weil, había mostrado posibilidades de superar a Fine. El nerviosismo dentro del partido republicano se hacía notar en la víspera electoral debido a que en ese mismo distrito Waltz ganó en noviembre por 30 puntos porcentuales de diferencia. El margen proyectado este martes por Associated Press es menos la mitad de lo que consiguió el secretario de Seguridad Nacional: un 14%. Fine ha obtenido un 56,7% frente al 42.7%.
La victoria de Patroins en el distrito 1 frente a Gay Valimont, una activista en favor del control de las armas, era algo que ya se daba por sentado antes de ir a las urnas. Pero la victoria holgada que se preveía se ha encontrado con una realidad mucho más estrecha. Patroins ha vencido a Valimont por una diferencia de 14,8 puntos porcentuales (57% frente a 42,2%). En noviembre, Gaetz logró vencer a la misma candidata con 32 puntos porcentuales de diferencia, más del doble de lo que ahora ha logrado su sustituto.
Más allá de determinar el futuro de la ajustada mayoría republicana en la Cámara de los Representantes, las elecciones de Florida volvían a ser un test sobre las políticas de Trump después de su llegada al poder. Los votantes han ido a las urnas el día antes que el presidente escale la guerra comercial a un nuevo estadio sin precedentes con la aprobación de los aranceles recíprocos. El presidente ganó el pasado 5 de noviembre con la promesa de poner fin al encarecimiento de la cesta de la compra. Dos meses después de haber asumido la presidencia, no solo ha reconocido que es probable que suban los precios debido a sus políticas arancelarias, sino que incluso ha llegado a afirmar que no descarta una posible recesión.