Pastor explica a este periódico que compuso la canción al día siguiente de las elecciones andaluzas de 2018. Él estaba en Mallorca y siguió el recuento en un bar. Allí fue viendo cómo irrumpía Vox, hasta alcanzar 12 escaños. Un camarero andaluz que trabajaba allí dijo “¡a caballo y con Morante!”, y Pastor se apuntó eso. A la mañana siguiente, lo escribió en su cuaderno y, a partir de ese verso, salió todo lo demás. En este tiempo ha leído el poema en algún recital pero ha sentido que era ahora el momento adecuado para lanzarla como canción, a dos semanas de las Elecciones Generales y con la posibilidad de que el PP gobierne en la nación junto a Vox.

“Ya vienen metiendo miedo, señalando al diferente, fascistas del nuevo orden, comiendo el coco a la gente”, dice la letra. “La tenía ahí guardada pero dado el momento en que vivimos en nuestro país, lo que se nos viene encima”, decidió ponerle música a la letra y grabar el vídeo. “La izquierda tiene que reaccionar ante un hecho real como es el retroceso de las libertades en el arte y la cultura. Desde nuestra profesión es el momento de decir lo que pensamos con todas las consecuencias”, señala.

El compromiso político de Luis Pastor es firme desde el inicio de su carrera, desde su primera canción en 1972, todavía en dictadura, hasta su último disco, Extremadura Fado (Flor de Jara Música, 2022). “Siempre he sido así, vengo de eso. Siento que el fascismo es una realidad mundial que uno no puede parar, que campa a sus anchas por el mundo en el siglo XXI igual que lo hizo en el XX”, dice el cantautor nacido en Cáceres pero adoptado por Madrid en su juventud, que acaba de cumplir 71 años.

Para el músico, alertar de las consecuencias del auge de la ultraderecha mediante el arte es “muy acertado” y que llegue lejos da a entender “la fuerza de la poesía”, donde “el verso puede ser lo más tierno y dulce que te acaricia pero también una navaja que corta”. Y afirma que la voz poética “no se podrá silenciar nunca” por más que “nos retrotraigamos a los tiempos pretéritos”. Son “fantasmas disfrazados de demócratas”, dice sobre Vox en la canción, a cuyos dirigentes llama “destetados del PP”.

En conversación telefónica con elDiario.es, Pastor se muestra preocupado por el rápido olvido de los más jóvenes sobre las consecuencias del fascismo en España apenas dos generaciones atrás. Cree que uno de los responsables de esta desmemoria es el sistema educativo: “Hay generaciones que nunca llegaron a estudiar en el colegio la República, el golpe de Estado de Franco, el franquismo y la Transición. Hemos incubado un virus en generaciones de olvido y eso es muy peligroso, sobre todo porque hay jóvenes que pueden ser manipulados si no tienen capacidad crítica y conocimiento. Les cuentan cuatro mentiras y funciona. Eso, con el caldo de cultivo de las redes sociales, es cuando se siembra el odio”, afirma.

“Soy un pesimista informado”, dice, en referencia al escritor portugués José Saramago, un escritor al que musicó en Nesta esquina do tempo (Flor de Jara, 2006) “pero eso no quiere decir que no haya alternativa ante lo que se nos viene encima. Ante el fascismo hay que apoyar otras formas de vida, de convivencia, de ser, de tratarnos, de intentar crear un mundo y una sociedad más justos”, incide. “No hay que rendirse”, recalca.