El regulador británico recomienda seguir vacunando con AstraZeneca pero el comité asesor de Johnson pide dar una alternativa a menores de 30 años

A los adultos menores de 30 años de Reino Unido se les debe ofrecer una vacuna alternativa en lugar de la vacuna de AstraZeneca si hay una disponible en su área y están sanos y no tienen un alto riesgo de COVID-19, según ha recomendado el organismo asesor de vacunación del Gobierno británico e informa The Guardian.

La Agencia Reguladora de Medicinas y Productos Sanitarios de Reino Unido (MHRA, en inglés) ha informado este miércoles sobre su evaluación de los casos infrecuentes de trombos en algunas personas que habían recibido la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca.

La jefa de la agencia, June Raine, ha insistido en que los beneficios de la vacuna AstraZeneca superan los riesgos para "la inmensa mayoría de la gente" y el riesgo de sufrir trombosis sigue siendo "extremadamente pequeño".

Raine ha dicho que hay una "gran posibilidad" de que la vacuna esté causando estos efectos secundarios extremadamente raros. La revisión científica de la MHRA de los casos de coágulos sanguíneos específicos ha concluido que la evidencia de un vínculo con la vacuna de AstraZeneca es más sólida, pero aún se necesita más investigación.

La MHRA no ha recomendo restricciones de edad en el uso de la vacuna, pero la revisión ha llevado al grupo asesor de vacunas del Gobierno, el JCVI, a recomendar que a las personas de 18 a 29 años se les ofrezca una vacuna alternativa cuando esté disponible.

Hasta el 31 de marzo se han administrado en Reino Unido 20,2 millones de dosis de la compañía anglo-sueca, lo que significa que "el riesgo global de estos coágulos sanguíneos es de aproximadamente cuatro personas por cada millón que reciben la vacuna", ha dicho la MHRA. Hasta esa fecha inclusive, la MHRA ha recibido 79 informes en Reino Unido de casos de coagulación sanguínea junto con niveles bajos de plaquetas tras el uso de la vacuna de AstraZeneca.

Pocos minutos antes de la rueda de prensa del regulador británico, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha informado que ha encontrado "un posible vínculo" con casos muy raros de coágulos sanguíneos inusuales con plaquetas bajas en sangre, pero ha reiterado que los beneficios generales de la vacuna superan los riesgos de efectos secundarios. Hasta ahora, la mayoría de los casos notificados a la EMA han ocurrido en mujeres menores de 60 años dentro de las dos semanas posteriores a la vacunación. De momento, no se han confirmado factores de riesgo específicos e insisten en que la probabilidad de que esto ocurra es muy baja.

Al igual que la EMA y la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como muchos expertos, el regulador británico ha insistido en su mensaje de que los beneficios de la vacuna en la prevención de la COVID-19 superan con creces cualquier posible riesgo de coágulos sanguíneos.

Tanto el regulador como el Gobierno británico han estado instando en los últimos a todos los ciudadanos a que sigan acudiendo a vacunarse cuando sean citados, sea para recibir la inyección de AstraZeneca o la de Pfizer, las piedras angulares de su rápida campaña de inoculación. Este miércoles, el país ha comenzado el despliegue de su tercera vacuna, la desarrollada por Moderna, en Gales.

Los desarrolladores de la vacuna junto a AstraZeneca, la Universidad de Oxford, informaron este martes por la noche de que ha detenido las pruebas que hace con su vacuna en niños y adolescentes hasta que la agencia reguladora del medicamento del Reino Unido (MHRA) proporcionara más información sobre su posible relación con coágulos sanguíneos. Un portavoz de la universidad señaló que "aunque no hay preocupación sobre la seguridad en el ensayo clínico pediátrico", ha decidido "esperar a (tener) información adicional del MHRA en su investigación de casos raros de trombosis antes de administrar más vacunas".

La Agencia Europea de Medicamentos ha concluido este miércoles su evaluación después de que su responsable de la estrategia de vacunas, Marco Cavaleri, adelantara a título personal este martes a un diario italiano que había un vínculo "claro" entre AstraZeneca y los casos muy raros de trombos antes de que el organismo se pronunciara oficialmente.

Varios países europeos mantienen alguna restricción en la inoculación con el preparado de la compañía anglo-sueca. Alemania, basándose en sus datos, decidió el 30 de marzo restringir el uso de AstraZeneca a personas mayores de 60 años. Dos días después, Países Bajos tomó la misma decisión. En Noruega, la inyección se pone a personas por encima de 65 y en Francia de 55 años. En Dinamarca y Suecia, está suspendida por el momento la administración de este suero.