"Las palabras importan. No podemos dejar que las fuerzas antieuropeístas se apropien de la definición de lo que queremos", se defiende la presidenta electa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un artículo publicado en varios periódicos europeos, entre los que se encuentra El País. Pero lo que no explica en su artículo Von der Leyen es qué tiene que ver, según ella, la protección del estilo de vida europeo con la migración. 

Quien lo tiene claro es Marine Le Pen. La líder ultraderechista francesa de Reagrupación Nacional, lo dijo este domingo en un acto en Fréjus: "Hasta los europeístas dudan.

Lo hemos visto con el título del comisario para la protección del estilo de vida de europeo. Gracias a la presión de los Estados, se se ven obligados a reconocer que la inmigración plantea la cuestión de mantener nuestro modo de vida".

« Même les européistes doutent : on le voit avec le titre de "commissaire à la protection du mode de vie des Européens": sous la poussée des nationaux, ils se voient obligés de reconnaître que l’immigration pose la question du maintien de notre mode de vie ! » #Fréjus #RentréeMLP pic.twitter.com/SZOhEtdqtq

— Marine Le Pen (@MLP_officiel) September 15, 2019

Le Pen reivindica la narrativa asumida por Bruselas como "una victoria política porque incluye la migración", si bien concede: "Lo que ellos entienden como estilo de vida europeo no es lo que entendemos nosotros". 

Y es que Von der Leyen ha colocado bajo la vicepresidencia de Protección del estilo de vida Europeo comisarías relacionadas con la migración. En efecto, la dirección general de Migración está dentro de la comisaría de Interior –antes llamada Migración, Interior y Ciudadanía–, que será la encargada de las políticas de migración. Sin embargo, esa comisaría estará coordinada por la vicepresidencia de estilo de vida europeo, en manos del comisario griego, Margaritis Schinas, que este domingo tuiteó tras la victoria de España en el Mundial de baloncesto con un guiño al título de su vicepresidencia. 

Europe protects, empowers, defends and...excels! After France won the ⚽️ #WorldCup2018, Spain takes home the 🏀 #FIBAWC2019. Champions are #MadeInEurope 🇪🇺🇪🇺🇪🇺

— Margaritis Schinas (@MargSchinas) September 15, 2019

Lo interesante del artículo de Von der Leyen publicado este lunes en los periódicos de la alianza LENA es que no dice ni una vez la palabra migración ni inmigración ni inmigrantes. A pesar de que en su carta de misión a Schinas, Von der Leyen afirma: "Proteger nuestro estilo de vida europeo requiere asegurarse de que los trabajadores estén preparados para prosperar nuestro mercado laboral en evolución. También supone la necesidad de una migración legal bien administrada, un fuerte enfoque en la integración y asegurando que nuestras comunidades estén unidas. Esto es tanto una oportunidad como un necesidad para Europa. La forma de vida europea se basa en la solidaridad, la tranquilidad y la seguridad. Debemos abordar y disipar temores y preocupaciones legítimos sobre el impacto de la migración irregular en nuestra economía y sociedad. Esto requerirá que trabajemos juntos para encontrar soluciones comunes que se basan en nuestros valores y nuestras responsabilidades. También debemos trabajar más de cerca juntos en seguridad, especialmente en amenazas nuevas y emergentes que atraviesan fronteras y políticas".

De la misma manera, en las líneas maestras de la presidenta electa de la Comisión Europea presentadas en julio pasado ya había un epígrafe llamado "La protección de nuestro estilo de vida europeo": era una de las seis claves que programáticas que presentó a principios de julio en el Parlamento Europeo. Entre otras cosas, Von der Leyen decía lo siguiente en julio:

"Necesitamos unas fronteras exteriores fuertes. Una pieza fundamental en esta ambición es el refuerzo de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas. Acordar el próximo marco financiero plurianual a tiempo permitirá dotarnos de un cuerpo permanente de 10 000 guardias de fronteras de Frontex antes de la fecha prevista actualmente, que es 2027. Me gustaría que estos guardias pudiesen actuar en las fronteras exteriores de la UE en 2024".

"Fronteras exteriores fuertes", y guardias europeos actuando fuera "de las fronteras exteriores de la UE". Es lo que prometía Von der Leyen en julio y lo que ha presentado en septiembre. Eso, unido al discurso seguritario de Europa:

"Toda persona que se encuentre en la Unión tiene derecho a sentirse segura en la calle y en su propio hogar. A la hora de proteger a nuestros ciudadanos, no se puede prescindir de ningún medio. Debemos mejorar nuestra cooperación transfronteriza para abordar las lagunas en la lucha contra la delincuencia grave y el terrorismo en Europa".

Son argumentos que encajan con el porti chiusi [puertos cerrados a quienes huyen del hambre y la guerra], el lema de Matteo Salvini cuando el ultraderechista era el hombre fuerte del Gobierno de Italia. Pero también para Marine Le Pen, como reivindicaba este domingo.

Von der Leyen, que después de llevar dos meses vinculando la migración y el estila de vida europeo este lunes no mencionaba una sola vez la migración, se aferra en su artículo al artículo 2 del Tratado de la UE, que dice así:

"La Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías. Estos valores son comunes a los Estados miembros en una sociedad caracterizada por el pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres".

Pero todos los grupos en Bruselas están a la espera de que Von der Leyen renombre la polémica presidencia, en manos del comisario griego, Margaritis Schinas. Para eso ha sido convocada por el Parlamento Europeo. Sin embargo, la presidenta electa no dará explicaciones ante el pleno de la Eurocámara por la oposición de populares y liberales, algo que sí han defendido socialdemócratas, verdes y la izquierda unitaria (GUE). Y lo hará con el plan B ofrecido por el presidente de la Eurocámara, David Sassoli (PD/S&D), ante los presidentes de los grupos parlamentarios el próximo 19 de septiembre. En principio, a puerta cerrada, aunque no se excluye la posibilidad de que en el último momento se decida transmitir la reunión por streaming.

Pero, mientras tanto, sigue enrocada en la defensa de su idea, como explica en su artículo de este lunes: 

"Esta es la visión europea de la vida. Consiste en construir una Unión de igualdad en la que todos tengamos el mismo acceso a las oportunidades. Consiste en dotar a las personas de los conocimientos, la educación y las competencias que necesitan para vivir y trabajar con dignidad. Consiste en poder recibir los servicios que necesitamos y en saber que estamos seguros en nuestros hogares y en nuestras calles. Consiste en proteger a los más vulnerables de nuestra sociedad. En última instancia, se trata de la forma en que vivimos juntos.  Este estilo de vida europeo ha sido el fruto de grandes sacrificios. Nunca debe darse por descontado; no es ni un hecho definitivo ni una garantía. Buena prueba de ello es que todos los días nuestro estilo de vida es puesto en entredicho por anti-europeístas de dentro y de fuera de Europa. Hemos visto cómo han interferido en nuestras elecciones desde el exterior potencias extranjeras y hemos visto también cómo populistas autóctonos, armados de eslóganes nacionalistas baratos, tratan de desestabilizarnos desde dentro".