Una masacre terrorista agrava el caos en Afganistán mientras España y los aliados apuran la evacuación

Un devastador atentado a las puertas del aeropuerto de Kabul, en cuyos alrededores se han agolpado miles de personas desesperadas desde la victoria talibán para intentar salir del país en los vuelos de evacuación internacionales, ha dejado este jueves decenas de víctimas. En los últimos días, varios países habían alertado de la posibilidad de que pudiera producirse un ataque terrorista.

El Pentágono ha explicado que las detonaciones se han producido cerca de uno de los accesos del aeropuerto, Abbey Gate, y en las cercanías del Hotel Baron, a poca distancia de Abbey Gate.

El general Kenneth F. McKenzie ha indicado en una rueda de prensa que el ataque ha sido llevado a cabo por "dos terroristas suicidas que se cree que eran miembros del ISIS". Tras el atentado en Abbey Gate, varios atacantes "abrieron fuego contra civiles y fuerzas militares".

McKenzie también ha afirmado que la operación de evacuación de EEUU va a continuar "a pesar de este ataque". "El ISIS no nos disuadirá de cumplir la misión, se lo aseguro". El grupo terrorista se ha atribuido la autoría del atentado, según un comunicado difundido a través de sus canales de propaganda por internet.

McKenzie ha confirmado que 12 militares estadounidenses han muerto en el ataque y otros 15 han resultado heridos. Se trata de la jornada más mortífera para las fuerzas estadounidenses en Afganistán desde 2011, según informan varios medios del país.

Un funcionario del ministerio de Salud afgano ha confirmado que al menos 60 afganos han fallecido y otros 140 han resultado heridos en las explosiones.

El atentado ha convertido lo que era una escena de desesperación en otra de horror. Según describe The Associated Press, a aquellos que momentos antes esperaban subirse a un vuelo se les podía ver llevando a los heridos a las ambulancias aturdidos, con sus propias ropas ensangrentadas.

La entrada de Abbey Gate era una de las tres puertas que habían sido cerradas tras las advertencias de amenaza terrorista, según la BBC. El Hotel Baron se utiliza como un punto de encuentro por las naciones occidentales para las evacuaciones, informa la cadena británica.

No se han producido daños personales ni materiales entre el contingente que España tiene desplegado en el aeropuerto para la evacuación de los colaboradores afganos y sus familias, según ha confirmado el Ministerio de Defensa en un comunicado.

El atentado ocurre en la recta final de las últimas operaciones de evacuación en un país sumido en la incertidumbre tras la caída del Gobierno y la toma del poder por parte de los talibanes. Los extremistas, enemigos del ISIS, han condenado el ataque perpetrado en las inmediaciones del aeródromo.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha lamentado el "horrible ataque terrorista". "Nuestra prioridad sigue siendo evacuar a tantas personas y tan rápido como sea posible", ha escrito en Twitter. Las principales instituciones europeas han pedido "garantizar la seguridad del aeropuerto".

El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, ha dicho que las evacuaciones continuarán "hasta el último momento". Preguntado sobre la posibilidad de que al continuar estén poniendo a más personas en peligro, Johnson ha respondido que los militares se han estado preparando para la evacuación durante meses y que "siempre supieron que este era un momento en el que habría vulnerabilidades particulares al terrorismo, a ataques terroristas oportunistas".

El Gobierno español no ha confirmado la fecha en la que procederá a efectuar las últimas evacuaciones de afganos desde Kabul, apelando a razones de seguridad. El mensaje lanzado desde el Ministerio de Exteriores es que España sacará a gente de Kabul “hasta que se pueda”. 

Este jueves, tres aviones han aterrizado en la base aérea de Torrejón de Ardoz. El primero, organizado por el Servicio Europeo de Acción Exterior y procedente de París, ha evacuado a 41 refugiados. El segundo, desde Atenas, ha trasladado a 99 refugiados. Por último, el vuelo fletado por el Ministerio de Defensa ha llegado a Madrid a última hora de la tarde, con 241 afganos, según fuentes de Exteriores. 

Durante la madrugada de este viernes se espera el aterrizaje de un Air Bus con un centenar de afganos. Este avión despegó de Kabul tras el atentado terrorista ocurrido en los alrededores del aeropuerto.

Antes del atentado, el primer ministro francés, Jean Castex, había anunciado que Francia suspenderá las evacuaciones este viernes por la noche.

Los países occidentales habían advertido de un posible ataque al aeropuerto de Kabul en los últimos días de las tareas de evacuación y habían pedido a sus ciudadanos que no se acercaran al aeródromo para evitar una catástrofe.

Jake Sullivan, el asesor de seguridad nacional del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo el domingo que la amenaza de un ataque terrorista era "real y persistente". En las últimas horas, Reino Unido, Alemania, Australia o Francia habían advertido de que esta situación era factible y han acelerado las evacuaciones de sus ciudadanos y colaboradores.

Algunas naciones, entre ellas Dinamarca, Polonia, Canadá o Bélgica, han puesto fin a sus operaciones desde el aeropuerto, y otras han anunciado que prevén concluirlas en las próximas horas ante la retirada inminente de las tropas estadounidenses –que tiene como fecha límite el 31 de agosto– y, en muchas ocasiones, alegando un grave empeoramiento de la situación de seguridad.

La ministra de Defensa alemana, Annegret Kramp-Karrenbauer, ha explicado este jueves que el deterioro de la situación de seguridad en el aeropuerto ha precipitado el fin a la operación de evacuación.

"Todos los soldados, el personal de Exteriores y la Policía Federal han salido de Kabul", ha asegurado la titular de Defensa, que ha recalcado que Alemania ha evacuado a "toda la gente posible". "Los atentados han demostrado que no era posible continuar con la operación de evacuación".