España va en cabeza en la ejecución de los fondos europeos al haber recibido ya los tres primeros pagos –están pendientes las reformas para solicitar el cuarto– y aguarda la evaluación de la Comisión Europea a la adenda del plan de recuperación para que dé luz verde a los 80.000 millones en forma de préstamos. En vísperas de que se produzca esa decisión, Bruselas avisa a España de que debe reforzar su "capacidad administrativa" para ser capaz de absorber esa ingente cantidad de dinero, que supondrá cerca del doble de lo que por ahora ha percibido (37.036 millones de euros).