El ministro de defensa hebreo amenaza al presidente sirio con pagar "un precio muy alto" si se ponen en peligro sus "intereses de seguridad"
En la cuna de la revuelta siria de 2011: “Deberíamos estar celebrando, pero estamos enterrando muertos de nuevo”
Al menos nueve personas han muerto y varias más han resultado heridas por un ataque de las fuerzas israelíes en un área de la provincia de Daraa, en el sur de Siria, adonde penetraron coincidiendo con bombardeos de su Fuerza Aérea contra una serie de infraestructuras del país árabe, según han informado este jueves fuentes oficiales.
La Administración de Daraa ha indicado en un comunicado que todos los fallecidos son civiles y explicó que la acción tuvo lugar contra una zona ubicada entre las localidades de Nawa y Tasil, “teniendo en cuenta que las fuerzas de ocupación han avanzado a esta profundidad por primera vez”.
En una ceremonia de preparación para la Pascua judía con empleados de su ministerio, el ministro de Defensa hebreo, Israel Katz afirmó que “Israel no permitirá que Siria se convierta en una amenaza para sus asentamientos y sus intereses de seguridad”, al hilo de los ataques.
Según sus palabras, reproducidas en un comunicado publicado por el Ministerio de Defensa, los bombardeos del miércoles contra infraestructuras sirias son “un mensaje claro y una advertencia para el futuro: no permitiremos que se ponga en peligro la seguridad del Estado de Israel”.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel seguirán presentes y operando en la cumbre del Monte Hermón y en las zonas de seguridad y de amortiguación, para proteger a las comunidades de los Altos del Golán y de Galilea de cualquier amenaza” dijo el ministro israelí sobre las zonas que ha vuelto a ocupar Israel de la frontera entre los dos países.
Y lanzó una advertencia a Ahmed Al Sharaa: “Si permite que fuerzas hostiles a Israel entren en Siria y pongan en peligro los intereses de seguridad israelíes, pagará un precio muy alto”.
El Ejército israelí se desplegó en la zona desmilitarizada de su frontera con Siria tras el derrocamiento del régimen de Bashar al Asad el pasado diciembre y desde entonces ha avanzado hasta áreas del territorio sirio más al norte, llegando anoche por primera vez a una presa cerca de Nawa.
Según las autoridades de Daraa, el ataque israelí provocó “ira y una movilización popular”, después de que ya anoche la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos asegurara que las mezquitas locales habían hecho sonar por los altavoces llamados a la lucha, en respuesta a la llegada de “decenas” de vehículos militares israelíes a la zona.
Por su parte, el Ejército de Israel ha confirmado en un comunicado que sus tropas, situadas en los ocupados Altos del Golán, operaron durante la noche en esa región de Daraa y que atacaron “desde tierra y aire” a hombres armados que supuestamente les habían disparado previamente.
Todo ello coincidió con una oleada de bombardeos por parte de cazas israelíes, que en un lapso de unos 30 minutos atacaron cinco áreas diferentes del país, entre ellas Damasco, apuntó en un comunicado el Ministerio de Exteriores de Siria.
Entre los objetivos de la campaña estuvo también el aeropuerto militar de Hama, en el noroeste del país, que ha quedado “prácticamente destruido” a causa de los impactos, de acuerdo con la nota.