Si alguien menciona a Sissi, la emperatriz austriaca Isabel de Baviera, la imagen que viene a la cabeza de todo el mundo es la misma, la de una Romy Schneider enamorada hasta las patas, inocente, virginal y servicial. La actriz interpretó el personaje histórico en una trilogía que fue un éxito arrollador en salas y que luego, gracias a las repeticiones en televisión, se convirtió en un fenómeno y en un ejemplo de esas historias de amor ‘más grandes que la vida’. Dos enamorados que lucharon contra viento y marea, contra una suegra que no la quería, pero ella, gracias a su devoción y amor sin límites superó todo hasta su trágica muerte.