La austeridad monetaria del Banco Central Europeo (BCE) ha hecho saltar las alarmas sobre el riesgo de morosidad de las familias en España. Las subidas de los tipos de interés oficiales para luchar contra la inflación han frenado el descenso del porcentaje de préstamos dudosos de impago en el 3,5% del total del crédito concedido a los hogares. Al mismo tiempo, aumentan los que entran en "vigilancia especial [un paso previo a ser considerados dudosos]", hasta cerca del 7%, según los datos del Banco de España.