La inflación subió al 3,5% en septiembre por el encarecimiento de la electricidad, los carburantes y los alimentos respeto al mismo mes del año pasado. Las subidas de precios aceleran a un ritmo no visto desde abril, tras moderarse por debajo del 3% desde junio, según el cálculo del IPC (Índice de Precios de Consumo) del INE (Instituto Nacional de Estadística).
El IPC subyacente o estructural, que excluye los precios energéticos y de los alimentos frescos por considerarlos más volátiles, ha caído al 5,8%, un mínimo de 14 meses.