Volodímir Zelenski ha vuelto a Bruselas para mantener vivo el apoyo a Ucrania en un momento en el que se ve amenazado en países como Estados Unidos, donde el Congreso ha dejado la ayuda a ese país fuera del marco presupuestario temporal, o Polonia, donde la cercanía de las elecciones afloró tensiones por el conflicto del grano. Hungría está bloqueando 500 millones de euros de ayuda militar de la UE y el cambio de Gobierno en Eslovaquia, donde ganó el candidato prorruso, amenaza con abrir una brecha en el apoyo.