Aumenta la tensión en Níger. La junta militar golpista no cede a las diversas presiones internacionales, se aferra al poder y rebaja las esperanzas de diálogo pese a la amenaza explícita de una intervención militar regional.
Horas antes de que una misión tripartita de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), la Unión Africana y la ONU viajase este martes a Níger para intentar una salida dialogada a la situación desencadenada tras el golpe de Estado del pasado 26 de julio, la junta militar rechazó su entrada al país.