
Fumata blanca para el reparto poder de la UE tras las elecciones europeas de pasado 9 de junio. Los líderes europeos han avalado el acuerdo alcanzado por los negociadores populares, socialistas y liberales para los nuevos altos cargos (denominados top jobs en el argot comunitario), pero sin el apoyo de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Ursula von der Leyen aspira a un segundo mandato al frente de la Comisión Europea –para lo que aún le queda lograr el aval del Parlamento Europeo–, el exprimer ministro portugués, el socialista António Costa, presidirá el Consejo Europeo; y la primera ministra estonia, Kaja Kallas, sucederá a Josep Borrell al frente de la diplomacia europea.

















