La OCDE ha presentado este lunes su informe anual de migración en el que registra un máximo histórico de llegadas de inmigrantes de 6,1 millones de personas en 2022, en un contexto de creciente falta de mano de obra en muchos países ricos. España figura como el cuarto estado con más llegadas, 471.800 personas, tras Estados Unidos (1.048.000), Alemania (641.100) y Reino Unido (521.200). El informe dedica varios capítulos a analizar una perspectiva olvidada en muchas ocasiones: las mayores dificultades de las madres migrantes para entrar en el mercado laboral son muy superiores a las españolas con hijos.