Septiembre ha sido un mes fatídico en Suecia por la cifra de muertos por armas de fuego y explosiones. Las últimas tres muertes ocurrieron en menos de 12 horas, entre la tarde y la noche del 27 de setiembre.
El primer asesinato tuvo lugar en un campo de fútbol de un barrio del sur de Estocolmo, que a las seis de la tarde se encontraba lleno de familias recogiendo a los niños después del entreno. Todo el mundo presenció el tiroteo en el que murió un joven de 18 años relacionado con el entorno de las pandillas.
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