
El mensaje es claro: la nueva legislatura del Parlamento Europeo, el más conservador de la historia y en el que nada podrá hacerse sin el concurso del PP Europeo, arranca con un mensaje de apoyo a Ucrania frente a los devaneos putinistas de Viktor Orbán, en un ejemplo de la competición política en el campo de la derecha entre populares, ultraconservadores –ECR, grupo de Meloni–, patriotas –grupo de Le Pen, Orbán y Vox– y soberanistas –el de AfD–.

















